¿Qué viene a decirnos la ballena?
Cuando la Ballena Te Llama: Un Recuerdo que Despierta desde el Mar Profundo
Un eco suave dentro del pecho.
Una tristeza sin nombre.
Una nostalgia que no viene del pasado,
sino de algo más antiguo… algo que no se puede ver,
pero se puede sentir.
¿Alguna vez has lo has sentido?
Como si una parte tuya estuviera perdida en un lugar muy lejano…
bajo muchas capas…
esperando ser recordada.
Hoy quiero invitarte a reencontrarte con ella.
Y no lo harás caminando.
Ni buscando en libros.
Ni preguntando afuera.
Lo harás cerrando los ojos…
y sumergiéndote en un mar invisible que vive dentro de ti.
Ese mar es tu alma.
Y en lo más profundo de ese mar,
te espera una guía muy especial: la ballena.
La ballena no viene del mundo exterior. Viene del interior.
Ella no llega para enseñarte cosas nuevas.
Llega para ayudarte a recordar lo que siempre estuvo contigo,
aunque lo hayas olvidado.
Ella canta.
Pero no con palabras.
Su canto es una vibración que no entra por los oídos,
entra por el corazón.
Y cuando la escuchas, algo dentro de ti se mueve.
Se despierta.
Se activa.
Es como si tu alma dijera:
“¡Sí! ¡Esto soy yo! ¡Esto lo conozco!”
¿Qué viene a decirnos la ballena?
La ballena representa lo que es inmenso y silencioso dentro de ti.
La fuerza tranquila.
La sabiduría que no grita.
La emoción profunda que no necesita explicación.
Ella te dice:
“Eres más que tu historia.
Más que tus heridas.
Más que tus pensamientos.
Eres sonido, luz y memoria.
Y es tiempo de recordar.”
La meditación que despierta tu canto interno
He preparado una meditación especial.
No es solo para relajarte.
Es para volver a ti.
Para que escuches, por fin, esa parte olvidada de ti que aún canta…
La meditación se llama:
“El Canto de la Ballena: Una meditación para recordar quién eres”
No necesitas saber meditar.
No necesitas saber nada.
Solo necesitas querer sentir.
Cierra los ojos.
Respira.
Déjate llevar por la historia…
Y deja que la ballena te encuentre.
Un viaje para todas las edades
Esta meditación no tiene edad.
Puede tocar a un anciano que ha vivido cien vidas…
O a un niño que aún no sabe ponerle nombre a lo que siente.
Porque no está hecha para la mente.
Está hecha para el alma.
Si tienes hijos, sobrinos o nietos,
escúchala con ellos.
Deja que juntos recuerden que la sabiduría más profunda no se aprende…
Se recuerda.
¿Estás listo para sumergirte en tu propio océano?
Te invito a regalarte 10 minutos.
Solo tú.
La respiración.
Y el canto suave de una ballena que siempre ha vivido dentro de ti.
✨ [Haz clic aquí para seguir la meditación guiada “El Canto de la Ballena”]

Comentarios
Publicar un comentario